Pyramids of Giza: Ancient Egyptian Art and Archaeology

Pues eso, ¿quién ha dicho que estudiar en Harvard es complicado?

Estoy realizando un curso de lo más entretenido sobre las pirámides de Giza. Ocho semanas de curso aprendiendo sobre las viejas, mágicas y alucinantes pirámides. Si bien ya había visto algo sobre el tema, en el curso de egiptología de la UAB, en el 2016, no me había enfocado específicamente en el asunto de las tres pirámides.

 

Tutankamón

El tiempo no perdona. Parece que fue ayer cuando se estrenó la exposición sobre el gran Tutankamón en el museo MUNE de Monterrey. Desde luego, tuve que asistir, pues este tipo de acontecimientos no se ven todos los días en la Sultana del Norte.

La mayoría de las piezas eran réplicas de las originales, aunque había algunas estatuillas menores que sí eran originales. De cualquier modo, esta exposición mostraba, en términos generales, el proceso del descubrimiento de la tumba por parte de H. Carter, con fotografías ilustrativas, algunas reproducciones a tamaño real sobre la preparación de los muertos, los ajuares y tesoros que se encontraron en las cámaras funerarias y un largo etcétera que, para los amantes del antigüo Egipto, hicieron que valiera la pena sufrir con el tráfico para llegar al centro de Monterrey.

Como todo el mundo sabe, el rey Tutankamón perteneció a la dinastía XVIII y era hijo de Akenatón. Originalmente fue llamado Tutankatón, ya que su padre implementó un mototeísmo basado en la figura del dios Atón. Esto creó un revuelo monumental en Egipto, debido a que los cultos principales se realizaban en nombre de Amón. Bien, a la muerte de Akenatón, Tutankamón restauró paulatinamente los cultos a Amón y se cambió el nombre.

La historia de Howard Carter también es apasionante. Sin duda, fue un individuo muy perseverante. No lo tuvo nada fácil y fue gracias a su paciente patrocinador, Lord Carnarvon, que pudo conseguir las mieles del éxito y pasar a la historia de la arqueología. Algún día quizá escriba un post completo dedicado a su figura, pues creo que vale la pena profundizar en este singular personaje.

Bien, una mañana llena de aprendizajes sobre Egipto y sobre este peculiar faraón que murió joven. En lo personal, la figura de Tutankamón no me dice mucho. Creo que resulta más interesante estudiar a Akenatón o a la reina Hatshepsut por diversos motivos, pero lo que es indudable es que el gran Tut es uno de los personajes más conocidos a nivel mundial. La exposición valió la pena y salí muy contento de dicho evento. Ojalá sigan manteniendo en el MUNE este nivel de eventos.